3 nov. 2012

"El humor y la paciencia me están salvando de la piromanía"


En su cuenta de Twitter se define como titiritero. Ea. Así resume Dani Mateo (Barcelona, 1979) su ya consagrada carrera como cómico y presentador, además de actor ocasional. Ahora, el 'esmirriao' más famoso de la tele, compagina su participación en 'El intermedio' con la gira de 'PK 2.0... que Dios nos pille confesados', un monólogo para cada pecado capital que no asegura la absolución, pero sí un montón de risas. Hoy, en Anfiteatro de Cádiz.

-Dice que la de hoy es su primera vez en Cádiz, aquí hay mucho arte...

-Sí, es mi primera vez, por algo habrá sido. Es un reto muy grande, no aspiro a ser más gracioso que los comentarios que me lancen después del show.

-¿Cree que el humor andaluz es distinto del catalán o el gallego?

-En realidad hay humores que gustan más o menos en según que sitio. Y luego está el humor de monólogos, que poco a poco va ganando público, pero siempre, en cualquier lugar, nos manejamos en las mismas cifras. Además, yo no adapto mi texto según el sitio al que vaya.

-¿En cuál de los pecados capitales ha caído más veces Dani Mateo?

-Seguramente en la pereza, pero no lo voy a dejar. Se está muy a gustito contemplando cómo crece la hierba del campo.

-Confiese uno más gordo.

-Peor hubiera sido si digo que mi principal defecto es que soy muy perfeccionista (risas).

-De todas formas, es difícil pensar en usted como un tipo vago, con todo en lo que anda metido...

-Es verdad, la pena es que soy un vago no practicante. Tengo todos los pecados, de verdad, lo que pasa es que el de la pereza es el que está a un nivel más alto. De todas formas, pienso que los pecados bien administrados pueden llegar a ser más bonitos que las virtudes. Lo ideal es salpimentar la vida de virtudes y pecados.

-En el texto de presentación del monólogo dice que en la tele es más necesario ser un pecador que tener buen nivel de inglés. Suena a que no lo lleva del todo bien...

-¿El inglés? Nivel usuario. Bueno, regular, vamos mejorando. De todas formas creo que los españoles nunca aprenderemos el inglés de verdad. De hecho, lo que admiramos de Banderas no es que haga películas en EEUU o que le den premios, sino que haya sido capaz de hacerles creer a los norteamericanos que habla bien inglés.

-Ya que hablamos de la tele, ¿qué programa recuerda de una manera especial?

-No sé si se acordará de 'El Gong Show', pues para mí es muy especial. El problema que tuvimos es que era un programa adelantado a su tiempo, pero la intención era muy buena. La verdad es que quiero más a mis fracasos que a mis triunfos, los fracasos son muy agradecidos, con ellos eres el rey de las cenas...

-Entonces, usted encaja en el lema de que hay que reírse de uno mismo antes de querer hacer reír a los demás.

-Es una condición indispensable empezar por reírse de uno mismo, de la otra forma es una falta de educación total. El que no se ríe de sí mismo y sí de los demás es un gilipollas.

-Hombre, habrá gente que no lo haga por pudor.

-El pudor le sirve de coartada a toda a esa gente. Hay quien se vuela muchísimo, y no me haga dar nombres...

-¿Irá el Wyoming y toda su panda, incluido usted, al infierno?

-Por supuesto, todos allí y la mar de bien que estaremos. Hará mucho calor, pero se compensa con los amigos.

-¿Hay algo o alguien que le provoque ira?

-Muchísimas cosas. Lo que ocurre es que estoy cultivando la paciencia, que es la que me está salvando de la piromanía. El humor te hace ver las cosas desde otras perspectiva, es una forma de conocimiento. Te permite vivir, si no, las cosas se te harían bola. El humor no desactiva la ira, pero la hace productiva. La ira como motor está muy bien, sin control no sirve para nada, bueno, le sirve a muchos para justificar determinadas políticas.

-¿Siente Dani Mateo envidia de algún programa de la parrilla?

-El de Anne Germain, no veas la señora. Habla inglés, que ya es un punto, y luego la veo ahí, hablando con los muertos y forrándose y pienso que en qué momento me equivoque. Creo que voy a quedar con Sandro Rey para que me explique cuatro cosas del tarot y me hago un programa en la Sexta.

-Muchos humoristas dicen que les cuesta ser gracioso fuera del escenario, ¿le ocurre a usted?

-El problema es cuando quieres todo el rato ser gracioso y al final acabas no siéndolo. Cuando uno se relaja suele ser más gracioso.

-Y al revés. ¿Le cuesta mucho ponerse serio?

-No. Soy catalán, nací serio, lo que pasa es que después me desvié.

Fuente: La Voz Digital.

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