13 ene. 2013

"Desde el humor se pueden decir cosas que en el periodismo no se puede ni soñar decirlas"

Con grandes dosis de ironía e irreverencia aseguradas, el espectáculo "PK2.0 Que Dios nos pille confesados" llegó hoy a Pontevedra de la mano del popular presentador y cómico Dani Mateo. La temática son los siete pecados capitales. "Trabajo en la tele, en este oficio es más importante ser pecador que hablar inglés", explica el humorista.


- "PK2.0 Que Dios nos pille confesados" es un monólogo sobre los siete pecados capitales, ¿qué tipo de espectáculo va a ofrecer al público?

- Son las risas del apocalipsis. Son las formas de ganarte el cielo eterno, al morir te lo convalidan si vienes a ver el espectáculo. Creo que la gente se lo va a pasar bien. Además, las funciones de Pontevedra y Santiago serán las últimas, así que es la última oportunidad de ganarse el cielo.

- ¿Ganarse el cielo? A lo mejor se le va a llenar el teatro de políticos?

-Ufff...Hay colas. Estamos pensando en hacer un pase especial en la Moncloa y en ayuntamientos. Pero luego tampoco disfrutan, es que es humor inteligente.

- ¿Cómo un licenciado en Periodismo acaba de humorista?

- Porque en realidad nunca hice periodismo, solo me saqué el título y ahí quedó la cosa. No he vuelto a molestarle y él tampoco me molesta, así que nos llevamos bien.

- A veces tiene mucho que ver hacer humor y tratar la actualidad.

- Creo que ahora mismo desde el humor se pueden decir muchas cosas que desde el periodismo no se puede ni soñar decirlas. Me remito a la frase inicial de mi programa: ya conocéis la noticia, y ahora os contaremos la verdad.

- ¿Y si no hubiera sido humorista?

- Probablemente habría acabado mal, no sé cómo? No sé si como traficante de armas o trabajando en algún local con luces de colores en la carretera de A Coruña. El humor salvó mi vida.

- ¿Qué diferencia hay entre un espectáculo cómico televisivo y uno teatral?

- Aunque yo hago una tele en la que te dejan hacer muchas cosas, es en el teatro donde no tienes ningún tipo de censuras ni condicionamientos. Tú eres tú, la gente es la que paga la entrada, con lo cual no tienes que dar explicaciones a anunciantes ni al director. El público que va verte se merece que les des duro, castigaré bien el hígado. Aquellos que pagan lo merecen.

- ¿No le impone la reacción inmediata del público?

- Sí, sobre todo cuando se levantan y se van. A veces cierro por fuera para que se jodan y se queden hasta el final.

- ¿Tiene alguna inspiración para hacer humor?

- Yo le llamo copiar, pero me gusta que le llames inspiración. Es inevitable. Hay muy buenos humoristas desde Wyoming a Pepe Rubianes, Buenafuente, Faemino y Cansado u otros americanos como George Carlin. Luego te arrepientes de copiarlos, pero alguno pensará que el chiste es mío.

- Cree que con la crisis, ¿la gente tiene menos ganas de reírse?

- La gente tiene las mismas ganas de reírse. La primera obligación del ser humano es intentar ser feliz y eso no cambia. Estamos en una época jodida, pero no es la primera vez. No sé si cambiaría estos tiempos por la Edad Media, por ejemplo. Te imaginas viajar en el tiempo y quejarte a uno de esa época que estamos jodidos por la prima de riesgo y el tío diciéndote que está enterrando a su hijo, que ha muerto de lepra, pero que en cuanto acabe nos invita a algo para que se nos pase el disgusto.


Fuente: Faro de Vigo

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