30 abr. 2014

"Soy una Belén Esteban con gafas de pasta".

Dice ser más “de torear que de investigar”, cree que su mejor logro ha sido mantener la risa y añade que cada cual debe reírse de todo, pero tomando la suficiente distancia de uno mismo. España, piensa, tiene remedio, pero “hay mucho que sanear, muchos días de obreros en casa”. Desesperado porque “la comedia no ayuda a ligar” se compró un perro, con similar éxito erótico. No pierde la esperanza. Se plantea incluso tener un hijo.

- ¿Cree de verdad que La risa nos hará libres, como titula su reciente libro?

- No. Este libro no va de certezas. Es más: no es un libro. Es un diario del desconcierto.

- ¿Prefiere una risa de hiena, una risa de Montoro, la suya misma, sin ir más lejos?

- La de Montoro, la verdad, es una risa espectacular. No es estética, pero es única. A mí me gusta la risa terapéutica. La risa que ahuyenta el miedo.

- ¿Es difícil ser Dani Mateo?

- Según el día. Hay días en que me soporto mejor que otros.

- ¿Se toma con disciplina la medicación antes de salir de casa?

- Sí. La risa no sé si nos hará libres, pero la medicación no hay que dejarla jamás. Cada día intento mostrar mi mejor cara al mundo.

- ¿Entre Wyoming y usted hay algo más que una buena amistad?

- Por mi parte, admiración en lo casi homosexual. No hemos llegado a más porque él no ha querido, porque está mayor y ya le aburre. Y en lo personal, supera mucho al personaje.

- ¿Cree posible, como hace Pilar Urbano, reproducir un diálogo textual entre el Rey y Suárez en el que el único testigo era el perro? ¿Se habrá ido el chucho de la lengua?

- Ahí me ha pillado. ¿Había un perro? A ver si era Pilar Urbano disfrazada. ¿Ve? Así funciona mi cabeza. Ante un debate que afecta a los cimientos de la nación, mi cabeza se va a imaginarme a Pilar Urbano disfrazada de mastín y tomando allí notas.

- ¿Dónde tiene usted la caja B?

- [Carcajada]. No tengo nivel para eso. Y cuando esquío, siempre tengo que coger el remontador, el remolque. Puedes aspirar a tener caja B en el momento en que te llevan a esquiar en helicóptero.

- Estamos junto a la Gran Vía, en Madrid, y no sé si el coche que he visto aparcado en el carril bus es el suyo.

- No, no he podido. Están cambiando las letras: van a poner carril Espe. Lo que es injusto con esta gran persona y referente de la democracia es que tenga que ir por el mismo carril que los demás. Y lo de que vaya en coche, porque hay carruajes que se están echando a perder.

- ¿Le va el monólogo porque no hay quien le aguante, y encima teniendo que responderle?

- Ese es el gran secreto de los monologuistas. Hemos estado muy solos. ¿Con quién compartir las ideas?

- ¿Se divierte más en El Intermedio de La Sexta o en su programa de Los 40 Principales Yu: No te pierdas nada?

- En la radio hay menos seriedad y menos postureo. En esta edad incierta en la que estoy, a punto de cumplir los 35, tienes mitad de niño y mitad de hombre. En El Intermedio me permito explotar mi mitad de hombre, tomo nota, veo a Wyoming, hablo con el director, veo opiniones muy sensatas y a señores muy serios e inteligentes. Y en la radio dejo a mi niño salir a jugar al recreo, que también nos lo merecemos. Me mantengo bastante equilibrado ahí, en la locura absoluta.

- ¿El mundo tiene remedio?

- Yo creo que nunca lo ha tenido, pero sigue girando. Y eso es lo que me da esperanza. Es un milagro que no nos hayamos extinguido. Darwin se tiene que estar tirando de los pelos. ¿Ve cómo estamos, como raza? ¿Los programas de televisión que hacemos? ¿Los famosos que tenemos? Hay que tener fe, aunque no se sepa en qué. Yo tengo fe en Belén Esteban. Creo que soy una Belén Esteban con gafas de pasta.

- Nivelón.

- Cuanto mayor me hago, más me estoy quitando de presumir de nada. Estoy más desconcertado que indignado, ¡fíjese lo que le digo!

Tiempodehoy.com

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