19 may. 2014

Dani colabora con la segunda edición de «Barcelona on the rocks»


En esta Barcelona impostada, donde hasta las más auténticas bodegas de barrio pueden ser en realidad franquicias camufladas, con botas de alma de "plexiglás" y "vermut" de pega, hay quien se empeña en volver a las esencias, indagar en lo bizarro, bucear en lo celtíbero al modo de Carandell... ¿por qué no?

Como un reverso de esas guías que aseguran ofrecer el secreto de una Barcelona tan genuina como imposible, Fernando Muñiz y Sergio Fidalgo acaban de publicar "BAR-celona on the rocks 2" (Cara B Ediciones), segunda entrega del canónico volumen que con el mismo título muchos devotos de la cultura de bar siguen releyendo como un devocionario. Bares con mesas de fórmica y barra de aluminio, con calendario guarrillo y menú de pizarra, de cocina sin engaños y propietario con muchos tiros pegados... en el centro de la ciudad, pero también, como una reivindicación, en los barrios, en la Barcelona metropolitana...

Son muchos: el club Monopol de la Rambla del Poblenou (ahora en transformación), el legendario Morryssom en el Eixample, Casa Leo de la Barceloneta (templo dedicado a Bambino), el Pujadas y el Piscis de Santa Coloma, el Lugo de Nou de la Rambla, el frankfurt Lubeck en Sant Antoni Maria Claret, el Bar Farré en Concilio de Trento, el Cervantes, el Álvarez Brothers de la calle Villarroel... No es una guía en contra de la Barcelona de diseño, aunque pueda parecerlo; no es una guía en contra de la Barcelona turística, aunque pocos guiris se asoman a los bares reseñados, es, en realidad, una celebración de la cultura de bar. ¿Modernos? Para nada, y con orgullo.

Como si fuese una declaración de intenciones, la guía se abre con una visita al Bar Kevin-El rincón del legionario, de Gavà, un local no apto para estómagos y almas sensibles, donde guardan igual devoción por el credo legionario que por Kevin Schwantz, el mítico 34 de Suzuki...

Como se ve, se trata de una guía políticamente incorrecta, a la que además se suman con entusiasmo personajes también atípicos como Xavier Theros, Azagra, Carlos Zanón, Tomás Guasch, Dani Mateo, Morfi Grei, Dani "el Rojo" o Ramoncín, que repasan sus locales favoritos. Kiko Amat y Santi Giménez firman sendos prólogos. A modo de "bonus track", el libro incluye un documentado reportaje sobre el que se considera el primer festival punk en Barcelona, en 1977.

Pase lo que pase en este 2014 de los prodigios, al menos que nos coja en un bar. Cualquiera de los reseñados por "BAR-celona on the rocks" nos vale.

ABC.

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